05 Servicio Planetario

Introducción.

Fuimos invitados a un cónclave de seres iluminados, muy radiantes en 5ta. Dimensión. En primer lugar visualizamos un mundo muy parecido al nuestro con mucho control y muy fusionado con los elementos, después de contemplar un rato fuimos atraídos hacia un portal con forma de espiral hacia el centro de la Tierra, nos dejamos llevar ya que estábamos guiados por los Ángeles y maestros espirituales de cada uno de los integrantes del grupo.

Repentinamente este viaje se calmó llegando a una gran caverna o cámara  un material similar al cuarzo blanco que irradiaba mucha pureza, con una altura de unos 25 mt. por 100 mt. de ancho, que emanaba luz por doquier, el espacio puro se desdibujaba por cada conciencia que lo integraba. Al llegar visualizamos un círculo a cuyo alrededor habían unos veinte seres de aspecto solemne como sacerdotes con mantos blancos que se presentaron como la orden de Melquizedek, nuestra mente lineal y lógica buscaba una descodificación para este grupo de seres y los relacionamos de inmediato con los 24 ancianos de esta orden del consejo de ascensión planetaria. Ellos nos invitaron a formar parte de su círculo que se aprontaba a un encuentro, sin tener conocimiento de ello y entrar en un estado de contemplación, uno de los integrantes del grupo preguntó a los seres.

“¿Cómo podemos hacer para lograr la ascensión del planeta Tierra y dejar que se precipite el propósito divino en ella?”, llamó la atención el silencio que se extendió por varios segundos y uno de ellos nos miró como diciendo…¿Aún no se dan cuenta?…

Su respuesta fue, no te preguntes cómo, pregúntate para qué, luego se hablaron entre ellos en un lenguaje que entendía y reconocía, pero me llamaba la atención la cantidad de información en vibración que se manifestaba en cada sonido, tras esto, la otra respuesta se manifestó… Tal como haz llegado hasta aquí, reconociendo tu ser, tu potencial, tu presencia divina manifestada en la Tierra (sé que al transcribir estas palabras, no representan la cantidad de información que nos transmitieron en cada palabra, recuerda que en los estados mayores de luz uno de las virtudes es el poder de la síntesis, entendiendo que todo es muy simple y preciso). Al entender esto después de mucho tiempo, he comenzado a trabajar en la responsabilidad de instaurar este cambio a través de la acción, dejando de lado todo aquello que no me lo permitía por mi condición humana. Siempre comentamos lo hermoso que es este trabajo de luz y que me gustaría poder expandirme como servidor planetario, tanto así que lo repetimos y comentamos continuamente con nuestro círculo, pero parece que se nos olvida lo que pedimos, porque al primer movimiento de las estructuras que hemos establecido como cotidianas, de inmediato creemos que estamos siendo castigados (no se por quién, pero por supuesto que es alguien externo); ¡recuerda que lo estamos pidiendo y creando!. Y, en definitiva, qué pasa cuando realmente se presenta tu oportunidad de servir y se abren caminos que no pretendíamos tomar y los dejamos de lado  o los tomamos sólo cuando es de nuestro interés. Esa frase tan simple, que nos dieron como respuesta, efectivamente gatilló en mí una nueva manera de visualizar las cosas, sobre todo con aquello que critico y juzgo pero que no era capaz de enfrentar. Entonces lo  comprendí, si estoy al servicio nada debo temer y si nada temo estoy siendo parte del plan divino, por que de esta manera la rebelión de la luz ha dado su curso, rompiendo aquellos patrones de limitantes impuestos en nosotros por la desinformación o ignorancia frente a lo desconocido.

Cuando nos encontrábamos en este espacio sagrado,  fundado por un círculo central en donde se encontraban estos sacerdotes, observaba cómo comenzaron a bajar por una escalera muchos hermanos de luz, como si se tratara de un encuentro. Esta catedral de piedra blanca, irradiaba una calma y tranquilidad muy acogedora. Después de un rato, desde lo alto de la cámara una luz se manifestó muy intensa, incandescente y comenzó a descender en este círculo rodeado de todos estos magníficos seres de luz que habían comenzado a llegar a este encuentro. Su magnificencia lo hacía entender como alta jerarquía de la luz, el amor que irradiaba mientras descendía fue detonador del silencio que lo precedió,  casi no lo podíamos divisar era mucha su luz como una estrella blanca radiante, dijo ¡soy Gautama!, el silencio sostenía un profundo sentimiento de amor y de humildad en gratitud.

Maestro Gautama.

Me presento… soy Gautama y es un honor recibirlos, muchos seres aquí presente ya han estado antes (observa),… muchos de Uds. pertenecen acá, pero ahora están en misión planetaria y me siento muy contento de que hayan alcanzado este estado de conciencia.

A mis queridos hermanos y creadores de luz, os encontráis en un tiempo que debéis entrar en acción. Debéis entender y buscar, la co-creación como avatares que sois. Es su deber, comenzar a integrar desde lo sutil hasta lo denso, debéis entender como co-creadores la responsabilidad que habéis asumido y como avatares el cambio que debéis realizar, el compromiso ya está acordado y es vuestra responsabilidad

Materiales de Curso

Aud´fonos, cuaderno y lápiz

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